Gonzalo Gonchi Rodríguez fue un gran ser humano, con una calidez, humildad y simpatía sin igual. Desde sus primeros pasos en el automovilismo había generado fascinación en sus seguidores. Estando en Fórmula 3000 los uruguayos seguían día tras día sus carreras esperando una nueva victoria. Lo vieron ganar en Mónaco, en Spa Francorchamps y Nürburgring. Lo vieron debutar en la CART World Series en los Estados Unidos y esperaban verlo pronto correr en la Fórmula 1.

Ese fanatismo que cosechó en los uruguayos tenía que continuar de alguna manera.Su hermana Nani Rodríguez creó una fundación con un solo propósito: mejorar la calidad de vida de los niños en su país. Inspirada en los valores que su hermano transmitía, la fundación ha logrado impulsar leyes sobre el deportey la seguridad vial en Uruguay, siendo un ejemplo para países en desarrollo.

Federico Lemos y Luis Ara han decidido filmar esta película como homenaje a este gran deportista y sobre todo gran ser humano al cumplirse los 15 años de su muerte.